
El pasado mes de noviembre el Anglo-árabe “Ingrato”, nacido en la Yeguada Almenara Alta, que tenía entonces tan solo ocho años, daba la gran campanada ganando el Campeonato de España Absoluto de Concurso Completo de Equitación, en La Dehesa de Montenmedio. Carlos Díaz es el jinete de “Ingrato” desde sus inicios y siempre ha confiado en él. Este año el caballo sufrió un pequeño percance mientras estaba en la Yeguada cumpliendo sus tareas reproductoras con lo cual sus participaciones en competición eran prácticamente inéditas, y su matricula en la Copa del Rey , que por primera vez se disputaba dentro del marco de La Gran Semana Anglo-árabe, generó mucha expectación entre aquellos que seguimos a este prometedor semental.

La XIV Copa de Su Majestad El Rey se disputó coincidiendo con el CIC** de Sevilla y la Prueba de Selección para Caballos Jóvenes de 7 años del MARM, actuando el portugués Manuel Neves Veloso, como presidente de un jurado compuesto por: Felicisimo Aguado Arroyo y Gerardo Amián de Novales. Pierre Michelet, se encargó del diseño del recorrido de cross e Ignacio Alvarez Gaviria del recorrido de salto en pista.
De los diecinueve caballos matriculados quince consiguieron terminar las tres pruebas y de entre ellos, desde el primer momento, destacó “Ingrato” que con una monta muy seria de un cada vez más seguro y “arriesgado” Carlos Díaz conseguía la segunda mejor puntuación en la prueba de doma.
Tan solo Manuel Senra, con Lady Lancer, le superaba por poco más de un punto.
En la prueba de cross Carlos Díaz entró justo en el tiempo óptimo, que estaba fijado en cinco minutos y cincuenta segundos. Únicamente Esteban Benitez montando a Sea Romani conseguía finalizar sin penalizar esta prueba, en la que era eliminado Manuel Senra.

A pesar de la regularidad que había demostrado hasta el momento Carlos Díaz con “Ingrato”, nada estaba decidido ya que las diferencias entre éste y sus tres inmediatos perseguidores era equivalente a un derribo, con lo cual la mañana del domingo se esperaba con emoción la prueba de salto en pista en la cual, como es costumbre, salieron a pista en orden inverso a la clasificación.
Salvo excepciones, los resultados en el salto iban siendo buenos y cuando tomaba parte el líder seguia estando obligado a finalizar en “cero” si quería levantar por primera vez en su vida y ante su afición andaluza el magnifico trofeo que es la Copa de S.M. El Rey.
Impecable recorrido, emoción contenida hasta el final, una emoción que rompió el propio Carlos levantando con una rabia poco habitual su puño al cielo a la vez que lucía su sonrisa , esa si, la de siempre.
artículo publicado en la revista «El Caballo Anglo-árabe Español»



